Puede haber algo bonito en perderse. A veces, tenemos que perdernos para encontrarnos. Y a veces, nos volvemos a encontrar solo para perdernos otra vez. No puedes controlar siempre lo que va a quedar a la deriva. Y mientras estás parada en el porche, mirando la vida que estás a punto de dejar atrás… tienes que aceptar que se ha ido, se ha perdido, igual que tu. Todo lo que puedes hacer ahora es quedarte inmóvil, respirar, e intentar abrirte a donde sea que el viento te lleve.